Ya llegamos a la ultima clase del curso de este año!
Una buena oportunidad para revisar, a partir de un recorte clínico, los conceptos en relación a las entradas y salidas que abordamos este año.
Sumaremos detalles clínicos que orientan una práctica sin estándares pero que cuenta con una brújula que son los conceptos psicoanalíticos de Freud y de Lacan, nuestros principios fundamentales.
El psicoanálisis “como practica” cambia permanenetemente para estar a la altura de la época en que le toca demostrar sus efectos.
Tarea que nos toca llevar a cabo como practicantes.
Los esperamos para que juntos podamos abrochar algunas cuestiones de lo trabajado este año y que servirá de preparatoria a las Jornadas.
María del Carmen Arias (Dictante)
Ana María Larrea (Colaboradora)
miércoles, 19 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
Argumento Jornadas anuales ERINDA 2016: “Salidas de la infancia y salidas de la pubertad hoy”.
Este año 2016, el
ERINDA (Espacio rosarino de investigación del niño en el discurso
analítico) cumple sus 23 años de trabajo ininterrumpidos, de
lectura-investigación y de intentar transmitir el psicoanálisis con niños y
púberes desde la Orientación Lacaniana.
Por este motivo y
como lo hace todos los años, prepara sus Jornadas Anuales, bajo el título
“SALIDAS DE LA INFANCIA Y SALIDAS DE LA PUBERTAD HOY”. Este tema, trabajado a
lo largo del año nos pone en la mira de cómo nos confronta la clínica con las dificultades, las
encrucijadas de las entradas y salidas de estos dos momentos lógicos del
atravesamiento de los sujetos contemporáneos.
En estos tiempos
donde el discurso técnico-científico comanda, a través del mercado, los
destinos de los sujetos, produciendo subjetividades que tienden a la
irresponsabilidad, a un goce excesivo, sujetos sin identificaciones edípicas,
sometidos a la crisis de los Ideales, donde el objeto mercancía ha ganado los
cielos oscuros del futuro de los niños y púberes, ¿cómo se sale de la niñez
hoy? ¿Cómo los púberes quedan sometidos a objetos de toda calaña para producir
una juventud desorientada? El goce de las marcas imaginarias no se acota ni en
el valor de uso ni en el valor de cambio de esos objetos largados al mercado desregulados!
¿Qué posición ética del practicante? ¿Cómo no caer en un
asistencialismo desorientado? ¿Cómo desanimar a los sujetos niños o púberes de
las adicciones y de un goce que empuja constantemente nuestra civilización?
¿Cómo abordar la educación, la medicación, la medicina, el discurso jurídico?
La marginalidad social, cultural, económica y política son los
entrecruzamientos a los que el practicante está sometido no solo en
instituciones públicas y privadas sino en su propio consultorio.
Esto y mucho más
nos proponemos abordar el día 19 de noviembre en conferencias,
paneles y mesas clínicas.
Oliden Rubén López
domingo, 2 de octubre de 2016
Sujetos sin deseo
Vamos a tratar un tema de actualidad en nuestra clínica: los sujetos que se presentan como sin deseo.
Sabemos que la época se hace presente con cierto deficit o ausencia de deseo tal como lo indican las encuestas que establecen la disminución de la frecuencia en las relaciones sexuales en los hombres y las mujeres.
Se habla de Trastorno de deseo sexual hipoactivo, que entonces puede aparecer como síntoma que rechaza el inconciente y la singularidad.
Muchas veces el no deseo es un obstáculo muy resistente para la entrada en análisis.
En los niños la asunción de un deseo propio marca una salida de la posición de objeto en la que puede estar atrapado, oportunidad que le da el haber pasado por una experiencia analítica.
El analista juega su partida con su herramienta: el deseo del analista, brújula que orienta la cura en esos casos donde la falta de deseo se presenta a partir de un sujeto desanimado.
¿Se puede animar el deseo? Esta y otras preguntas trataremos de responder a partir del material clínico de una niña que se presenta como sin deseo y la intervención del analista en su intento de reanimación.
María del Carmen Arias. Responsable
Marta Ricciardi. Colaboradora
Sabemos que la época se hace presente con cierto deficit o ausencia de deseo tal como lo indican las encuestas que establecen la disminución de la frecuencia en las relaciones sexuales en los hombres y las mujeres.
Se habla de Trastorno de deseo sexual hipoactivo, que entonces puede aparecer como síntoma que rechaza el inconciente y la singularidad.
Muchas veces el no deseo es un obstáculo muy resistente para la entrada en análisis.
En los niños la asunción de un deseo propio marca una salida de la posición de objeto en la que puede estar atrapado, oportunidad que le da el haber pasado por una experiencia analítica.
El analista juega su partida con su herramienta: el deseo del analista, brújula que orienta la cura en esos casos donde la falta de deseo se presenta a partir de un sujeto desanimado.
¿Se puede animar el deseo? Esta y otras preguntas trataremos de responder a partir del material clínico de una niña que se presenta como sin deseo y la intervención del analista en su intento de reanimación.
María del Carmen Arias. Responsable
Marta Ricciardi. Colaboradora
domingo, 11 de septiembre de 2016
XXIV Jornadas Anuales del Centro Pequeño Hans - “Las soluciones de los niños y jóvenes. Usos clínicos del síntoma y del fantasma”
Convocando con su temática, la
Jornada anual del “Pequeño Hans”, movilizó un contingente de diferentes
provincias en la sede de EOL en Bs. As. (Ancón 5201 CABA) el pasado sábado 3 de
Septiembre de 2016. Cada rincón de la casona reluce con arte de manera
innovadora para recibir, indudablemente a diario, no sólo a quienes sostienen
su trabajo de formación en la escuela sino también a la gran comunidad del
Campo Freudiano, entre ellos, a los Grupos de la Nueva Red CEREDA. La calidez
de sus anfitriones nos hizo sentir alojadas desde el primer momento. Se
percibía en cada exposición el esfuerzo y trabajo de los módulos temáticos entrelazados
y abiertos a otros discursos. Equipos que echan mano al trabajo sobre las
problemáticas de la práctica analítica, promoviendo la investigación y la
transferencia de trabajo con otros analistas y no analistas.
Presenciamos conversaciones clínicas
sobre niños con semblante de adultos y el saber en el bolsillo; jóvenes enlazados
con la virtualidad excedidos por el consumo donde no dejan brecha que dé lugar
a la contingencia del amor; nuevas conformaciones familiares que ya no están sostenidas
por el orden patriarcal de antaño; los efectos subjetivos del empuje al goce en
niños y jóvenes. Los disertantes desplegaron cuestiones sobre la adolescencia,
ese tiempo lógico donde se conmueven los semblantes de la infancia y lo real
del cuerpo irrumpe. Desde cada caso se abordaron las diversas soluciones
subjetivas y salidas del analizante mediante un saber-hacer, construyendo
objetos fuera del ámbito de la familia y también mediante su separación del
fantasma materno.
Lic. Gazagne
Maricel (Taller “Jóvenes Analizantes” - Erinda)
Ps. Ross Vanesa (Taller “Jóvenes
Analizantes” - Erinda)
Ps. Gonzalez Diana (Taller
“Sexualidad a la carta”- Erinda)
martes, 6 de septiembre de 2016
PSICOSIS EN LA INFANCIA
Por Ernesto Gangli*
Freud
y Lacan colocan la causa de la psicosis en
la familia, dejan de lado otro tipo de causalidad. Freud no se ha referido especialmente a la psicosis
en la infancia, Lacan lo hace cuestionando la pertinencia del nombre y se pregunta
si no se trata de otra estructura que la de la psicosis del adulto. En la “La
nota sobre el niño” Lacan insiste en la dependencia estructural del sujeto niño
respecto de la familia. La familia transmite la posibilidad de su subjetivación
en tanto implica la relación con un deseo que
no sea anónimo. Por otro lado, la familia sostiene una función de
residuo, ya que esta transmisón tiene algo de irreductible. Para la función
materna se trata de un deseo particularizado que evoca una falta, para la función
paterna del nombre que, en tanto vector, encarna la Ley en este deseo.
Lacan va a ubicar la posibilidad de dos
lugares para el niño: o bien representa la verdad de la pareja familiar, o
remite a la subjetividad de la madre como objeto de su fantasma, en éste último
lugar podemos ubicar la psicosis infantil. Pero finalmente ¿Qué diferencia la
psicosis infantil de la del adulto?
Al
respecto trabajaremos en dos casos de psicosis: a) “Un niño que no habla”. b)
“Quiero tener un hijo”.
En
a) Se trata de un niño al que el padre lo pone en el lugar del discapacitado, y
su madre habla maravillas.
En b) Se
inicia con la incertidumbre diagnóstica, la que cuestionada a partir de los
decires de la sujeto, evidencia la certeza de estar poseída.
Los esperamos este miercoles 7 de septiembre para trabajar estos temas y comentar los casos.
miércoles, 20 de julio de 2016
Salidas y soluciones de la adolescencia
*Por Verónica
Lagamma
La clínica con
adolescentes nos enseña que las soluciones que ellos recurrían en la infancia
no son ya resolutivas en el despertar de la pubertad. Algo viene hacer sombra
en el cuadro de la infancia. Es así que se les presentan nuevos problemas que
fuerzan a nuevas soluciones. Llegando en muchos casos al desencadenamiento del
síntoma en su vertiente más sufriente. La entrada en la adolescencia va a
implicar hallar una salida. La dificultad que hoy encontramos es que la
adolescencia se alarga y no sabemos cuándo se sale de ella.
Cabe entonces
preguntarnos qué decimos cuando hablamos de salidas de la adolescencia. Y de
qué manera un adolescente puede salir. En primer lugar no hay única salida, sino
que vamos a pensar en múltiples salidas, haciendo hincapié en la singularidad
de cada sujeto. Desde esta perspectiva es que pienso que las salidas que el
adolescente intenta encontrar van a estar en relación a las diferentes
soluciones que cada adolescente puede inventar en el transcurso de un análisis.
El encuentro
con un analista puede posibilitar a un adolescente que ponga en palabras su
sufrimiento. Es hablando que el sujeto adolescente puede hilar de otra manera
las piezas que constituyen su vivir y
decir de la novedad que se introduce en este despertar. Despertar que lo
convoca a un imposible de decir. Es un imposible de decir sobre temas que
estaban amparados en la infancia. Muerte y sexualidad llevan las marcas de un
imposible de decir. Y sobre todo es la confrontación con lo imposible de saber
sobre el sexo.
Es de mi
interés trabajar para este segundo cuatrimestre del curso, con una viñeta
clínica de una adolescente. Me anticipo a contar que esta adolescente nos trae
una solución frente al goce del síntoma en su vertiente autista.
Los esperamos.
sábado, 28 de mayo de 2016
A CIELO ABIERTO Un film de Mariana Otero
El próximo 22 de junio 20.30 hs en el cine ARTEON Planta Alta, Sarmiento 778
La película nos cuenta el día a día en Le Courtil, una institución médico-psicopedagógica con sede en la frontera franco-belga, rodeada de naturaleza y no muy alejada de algunos núcleos urbanos, que ofrece a jóvenes de entre 6 y 20 años con grandes dificultades psíquicas, un acompañamiento en la búsqueda de sus propias invenciones para que puedan encontrar un modo más vivible de estar en el mundo y vincularse. Vivir en paz.
¿Qué es Le Courtil? - Por Mariam Martín
Le Courtil es una institución, médico psicopedagógica que desde 1950 acoge y alberga a jóvenes de 6 a 20 años, ofreciéndoles un acompañamiento apropiado a los padecimientos y dificultades de su vida que se sitúan entre lo psíquico y lo social.
Courtil es el nombre que se da a un pequeño jardín al lado de una granja, pero Le Courtil no es sólo su jardín y sus talleres, Le Courtil es también todo el trabajo clínico de elaboración de su equipo orientado por la enseñanza de Freud y de Jacques Lacan, y que guiados por la ética del Psicoanálisis ofrece a los niños que acogen un lugar en donde no son considerados a partir de un déficit, sino a partir de su síntoma, por lo que todo el trabajo cotidiano, en el día a día, consiste en interesarse por el sujeto y sus manifestaciones, tomar en cuenta el sufrimiento que se esconde detrás de cualquier comportamiento insoportable y sostener a cada uno de ellos en lo que busca, inventa o encuentra para responder a sus dificultades, según sus modos singulares y personales. La dimensión de la práctica entre varios puede apreciarse con toda justeza.
Courtil, fue creado por Alexander Stevens y Bernard Seynhaeve, pensado para acoger la invención de cada uno de estos niños y adolescentes. Por encima de todo, cada uno de ellos es considerado por el equipo como un enigma, pues no hay un saber preestablecido sobre lo que le pasa, y se ayuda a cada uno de estos chicos a avanzar y desarrollarse buscando sus propias respuestas.
Así, Le Courtil, con esta manera de acompañamiento, aparta los conocimientos establecidos y el sentido común, dejando paso a la sorpresa en lo que el niño juega, inventa y trabaja como si fuera un bricolaje, encajando sus propias piezas, ajustándolas a su propio estilo de vida y al vínculo social.
Ver el mundo a través de los ojos de los otros* - Por Mariana Otero
“Y un día llegue a Courtil, una institución que recibe, como internos o medio pensionistas, niños social y psíquicamente en dificultades.
Me acuerdo de la primera reunión con el equipo de coordinación que reúne una decena de responsables terapéuticos de los diferentes grupos de vida de la institución.
¿Por qué no utilizan las palabras de disminuidos mentales como en otros lugares que he visitado? Esta pregunta fue la primera que les planteé. Me respondieron que no consideraban a estos niños como deficientes, sino como individuos que tienen una estructura distinta a la nuestra, no les veían del lado de la falta, del menos, sino del lado de la singularidad. Utilizaron una metáfora muy convincente para describir estos niños. Me han explicado que cada uno de estos niños que estaba allí, tenía una lengua privada a diferencia de nosotros que tenemos una lengua común. Precisaron que ciertamente se trataba de una simplificación, pero que permitía indicar el camino que nos hacía falta hacer para ir hasta ellos. Después me hablaron de su trabajo que consistía, ante todo, en descubrir, en intentar comprender el enigma que representa cada niño. En el caso por caso sin a priori. He encontrado personas que, sin ser cineastas, hacen el mismo trabajo que yo e intentan ver el mundo por los ojos de los otros; y con estos niños he visto que esto no se realizaba solo, que se hacía gracias a un instrumento teórico. Todo un trabajo sobre si mismo, un trabajo de reflexión, de cuestionar cotidianamente. Durante los primeros días que pase en Courtil no comprendía gran cosa. Ni el comportamiento de los niños, que entonces habría podido calificar exactamente de agitado, soñador, extraño, o tierno, ni a los intervinientes que reaccionaban también de manera sorprendente y desplazada.
Pasado el tiempo y escuchando a los participantes de las reuniones, preguntándoles sobre los niños y volviéndome a sumergir seguidamente en lo cotidiano, poco a poco he comenzado a ver lo que no veía al principio. Lo invisible ha devenido en visible. He comenzado a comprender a los niños. Mi mirada ha cambiado.
En Courtil he vivido una experiencia extraña. La experiencia lenta y exultante de una apertura de la mirada. He visto el mundo con otros ojos.
He querido hacer esta película para compartir con el espectador esta experiencia. Para permitirle comprender un poco la locura de estos niños y ponerse en posición de poder mirarlos y entenderlos.”
*Extracto al prefacio del libro A cielo abierto, entrevista de Mariana Otero y de Marie Brémond en ediciones Buddy Movies.
AUSPICIAN - Biblioteca de la EOl Rosario
- Escuela de la Orientación Lacaniana. Sección Rosario
- Cite - Centro de Investigación de Trabajo en Equipo
- ERINDA - Espacio Rosarino de Investigación del Niño en el Discurso Analitico
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
